Olas de calor y SG-SST: cómo proteger a tus trabajadores frente a las altas temperaturas
Las altas temperaturas no son solamente un problema ambiental.
También pueden afectar la salud de los trabajadores, disminuir la concentración, aumentar el riesgo de accidentes y alterar la continuidad de las operaciones de una empresa.
Durante temporadas asociadas al fenómeno de El Niño pueden presentarse disminución de las lluvias, temperaturas más elevadas, presión sobre el abastecimiento de agua y energía, deterioro de la calidad del aire y un mayor riesgo de incendios.
Estas condiciones también deben revisarse desde el Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo —SG-SST—.
No basta con recomendar que los trabajadores tomen más agua. La empresa debe identificar quiénes están expuestos, definir controles y establecer cómo actuar ante síntomas de agotamiento o golpe de calor.
¿El fenómeno de El Niño y una ola de calor son lo mismo?
No.
El fenómeno de El Niño es un evento climático relacionado con cambios en la temperatura del océano Pacífico y en el comportamiento de la atmósfera. En Colombia puede favorecer periodos secos y temperaturas elevadas, aunque sus efectos varían según la región.
Una ola de calor corresponde a un periodo de temperaturas inusualmente altas frente a las condiciones normales de una zona y una época determinadas.
Por eso, no toda temperatura elevada constituye automáticamente una ola de calor y no todas las regiones experimentan El Niño de la misma manera.
Las empresas deben consultar las alertas y pronósticos oficiales y analizar cómo las condiciones reales pueden afectar sus instalaciones, procesos y trabajadores.
¿Por qué las altas temperaturas son un riesgo laboral?
Cuando una persona trabaja bajo calor intenso, con exposición directa al sol, humedad elevada, poca ventilación o esfuerzo físico prolongado, el cuerpo puede tener dificultades para regular su temperatura.
Esto puede generar estrés térmico y producir síntomas como:
- sed intensa
- sudoración excesiva
- debilidad
- dolor de cabeza
- mareo
- náuseas
- calambres
- agotamiento
- pérdida de concentración
- desorientación
- desmayo
La confusión, las convulsiones, la pérdida de conciencia o una temperatura corporal muy elevada pueden indicar una emergencia y requieren atención inmediata.
El calor no solo afecta a quienes trabajan al aire libre. También puede representar un riesgo en cocinas, bodegas, talleres, vehículos, plantas industriales y espacios con ventilación insuficiente.
Entre los trabajadores que pueden presentar mayor exposición se encuentran quienes realizan actividades de construcción, vigilancia, mantenimiento, mensajería, conducción, cargue y descargue, jardinería, operación de maquinaria o trabajo cerca de hornos y fuentes de calor.
¿Qué debe hacer una empresa frente a las altas temperaturas?
Las medidas deben responder al nivel real de exposición y a las características de la actividad.
1. Revisar la matriz de peligros
Si existen trabajadores expuestos al sol, espacios con poca ventilación, fuentes de calor o actividades de esfuerzo físico, el riesgo por temperaturas extremas debe estar identificado y valorado.
No basta con escribir “exposición al calor”. La empresa debe establecer:
- dónde se presenta
- qué tareas están involucradas
- quiénes están expuestos
- cuáles son los controles existentes
- y qué acciones adicionales deben implementarse
2. Organizar los horarios y las tareas
Cuando sea posible, las actividades de mayor esfuerzo o exposición directa al sol deben programarse en las horas menos calurosas.
También pueden implementarse:
- rotación de tareas
- reducción de la exposición continua
- pausas de recuperación
- zonas de sombra
- y espacios frescos o ventilados
La medida no consiste necesariamente en detener toda la operación, sino en organizarla de forma preventiva.
3. Garantizar hidratación y pausas
Los trabajadores deben tener acceso real y oportuno a agua potable.
No es suficiente contar con un punto de hidratación sí está lejos, permanece cerrado o el trabajador no puede suspender su tarea para utilizarlo.
La hidratación debe acompañarse de pausas de recuperación en lugares frescos, ventilados o con sombra, especialmente durante actividades físicas o exposiciones prolongadas.
4. Mejorar la ventilación
En espacios cerrados deben revisarse las condiciones que puedan acumular calor.
Dependiendo del lugar, puede ser necesario:
- mejorar la ventilación natural
- realizar mantenimiento a ventiladores y aires acondicionados
- instalar sistemas de extracción
- aislar fuentes térmicas
- o reorganizar los puestos de trabajo
El uso de ventiladores no siempre es suficiente. La empresa debe analizar la temperatura, la humedad, el flujo de aire y las características del espacio.
5. Capacitar a trabajadores y supervisores
Los trabajadores deben saber:
- cómo reconocer las señales de alerta
- cuándo detener la actividad
- a quién informar
- dónde encontrar agua y zonas de recuperación
- y cómo actuar si un compañero presenta síntomas
Los supervisores también deben estar atentos a cambios como desorientación, errores frecuentes, pérdida de coordinación o disminución de la concentración.
En trabajos de riesgo, estos síntomas pueden generar caídas, choques, atrapamientos o accidentes con herramientas y maquinaria.
6. Actualizar el plan de emergencias
Las altas temperaturas también pueden incrementar el riesgo de incendios, fallas eléctricas, interrupciones en el suministro de agua y afectaciones en equipos o sistemas de refrigeración.
La empresa debe revisar si su plan de emergencias contempla estos escenarios y si están definidos:
- los responsables
- los medios de comunicación
- los contactos externos
- las rutas de actuación
- y las medidas de continuidad de la operación
El ahorro de agua no debe afectar la protección de los trabajadores
Durante periodos secos, las empresas deben promover el uso responsable del agua mediante acciones como:
- reparar fugas
- revisar tuberías, sanitarios y tanques;
- medir consumos
- optimizar los procesos de limpieza
- instalar dispositivos ahorradores
- y reutilizar agua cuando sea técnica y sanitariamente viable
Sin embargo, ahorrar agua no significa restringir la hidratación, el lavado de manos, la higiene de las instalaciones o las actividades necesarias para controlar riesgos.
El objetivo es reducir desperdicios, no eliminar consumos esenciales.
Cómo ahorrar energía sin comprometer la seguridad
Las empresas también pueden reducir el consumo energético mediante:
- apagar equipos que no se estén utilizando
- desconectar dispositivos inactivos
- aprovechar la luz natural
- realizar mantenimiento preventivo
- utilizar iluminación eficiente
- y controlar el uso innecesario de sistemas de climatización
Estas medidas no deben afectar la ventilación, la iluminación segura, la refrigeración de medicamentos o alimentos, los equipos de emergencia ni los sistemas necesarios para controlar otros peligros.
Una decisión de ahorro mal aplicada puede crear un riesgo mayor que el consumo que se intenta reducir.
El cuidado ambiental también se relaciona con el SG-SST
La gestión ambiental y la Seguridad y Salud en el Trabajo tienen propósitos diferentes, pero se relacionan directamente.
La disminución del agua disponible puede afectar la hidratación, el saneamiento, la limpieza y la respuesta ante emergencias.
Una interrupción de energía puede comprometer la ventilación, la iluminación, los sistemas de alarma, la refrigeración y la operación de equipos críticos.
Los incendios de cobertura vegetal también pueden deteriorar la calidad del aire y afectar a trabajadores ubicados en zonas cercanas.
Por esta razón, las empresas deben analizar las condiciones climáticas no solo desde el cuidado ambiental, sino también desde la protección de las personas y la continuidad del negocio.
Mitos sobre las altas temperaturas en el trabajo
“El calor solo afecta a quienes trabajan al aire libre”
También puede afectar a trabajadores en cocinas, bodegas, talleres, vehículos y espacios con poca ventilación.
“Entregar agua es suficiente”
La hidratación es fundamental, pero debe acompañarse de pausas, ventilación, organización del trabajo, capacitación y preparación para emergencias.
“Una persona acostumbrada al calor no corre peligro”
La aclimatación puede reducir la vulnerabilidad, pero no elimina el riesgo cuando la exposición es intensa o prolongada.
“El fenómeno de El Niño no tiene relación con el SG-SST”
Sus efectos pueden modificar la exposición al calor, la disponibilidad de agua, el riesgo de incendio, la calidad del aire y la continuidad de la operación.
Lista de verificación para tu empresa
Durante temporadas de altas temperaturas, revisa:
- ¿La matriz de peligros contempla la exposición al calor?
- ¿Sabemos qué trabajadores y áreas tienen mayor exposición?
- ¿Existen puntos de hidratación accesibles?
- ¿Los trabajadores pueden tomar pausas?
- ¿Hay zonas frescas, ventiladas o con sombra?
- ¿Los supervisores reconocen las señales de alerta?
- ¿Está definido cómo actuar ante un golpe de calor?
- ¿Se revisaron los horarios de las actividades críticas?
- ¿El plan de emergencias contempla incendios y fallas de servicios?
- ¿Las medidas de ahorro mantienen la higiene y la seguridad?
- ¿La empresa consulta los boletines oficiales?
Esta lista no reemplaza una evaluación técnica, pero permite identificar brechas que deben ser atendidas.
El calor también puede afectar la continuidad de tu empresa
Una organización que no se prepara puede enfrentar:
- accidentes
- errores operativos
- disminución del rendimiento
- ausentismo
- daños en equipos
- interrupciones de servicios
- riesgo de incendio
- retrasos
- e incumplimientos contractuales
Por eso, las altas temperaturas no deben verse únicamente como un asunto de bienestar.
También representan un riesgo laboral y operativo.
